Todavía recuerdos los largos veranos cuando aún estudiaba en el colegio.
Solían empezar a finales de Junio, dos o tres semanas a nuestra casa del Rincón de la Victoria. Allí los días eran simples y divertidos, playa-piscina-comer-piscina-cenar y jugar con los amigos hasta altas horas. A mediados de Julio viajábamos a Navia, no antes sin parar unos días en León, dónde los días ya no eran tan simples y la diversión se multiplicaba: recuerdo salir de casa a las 10-11 de la mañana y no volver hasta 12 horas después o más.
Ahora los veranos han cambiado. A veces echas de menos "aquellos maravillosos años"; sin embargo sigo haciendo lo que me gusta, aunque poco a poco se ha convertido también en trabajo.
Tras acabar las clases y los exámenes en la Universidad (no me ha ido nada mal, pero como buen alumno ya tengo que empezar a buscar el calendario de Septiembre) tengo todo el tiempo del mundo para entrenar y descansar. Es una rutina que ya se llevaba repitiendo varios años y acompañen o no los resultados, para mi es gratificante: me levanto a horas prudenciales, desayuno con tranquilidad, rodaje, un rato de relax, comida, siesta.... y a entrenar otra vez, dos días a la semana de series: clavos, sin camiseta, rápidas, calor....siempre me ha gustado mucho esta época y estos entrenamientos.
Así vamos a pasar estas 4 semanas restantes hasta el Campeonato de España de Málaga, en el que espero estar. Por delante mínimo dos competiciones: este Sábado un test sobre 1500m.l. en Serrahima y la próxima semana o Meeting de Barcelona o Campeonato de Andalucía, sobre 3000m.obstáculos.
Después llegará momento de hacer balance y distribuir un poco las vacaciones, que este año debido a el calendario competitivo y el trabajo de mi pareja, no prometen ser muy largas, pero si igualmente intensas que las de antaño.


